Agresividad colectiva

Se podría pensar la agresividad como un impulso de lo inhumano, como algo más del lado de lo animal que de lo nuestro, pero no es así. Incluso muchas veces los animales nos dan lecciones de humanidad que ya querríamos que muchos hubieran aprendido en otros foros. Pero en realidad la agresividad es una tendencia tan humana como extendida, y no me refiero a la agresividad manifiesta, que de esa ya se ocupan los telediarios, sino a la otra, la encubierta, la latente, la contenida en las mordazas culturales de la conveniencia. Esa que intenta esconderse detrás de las apariencias para acabar aparentando por rebosamiento. La que de tanto tratar de esconder termina ocupando todos los rincones. Esa que se disemina como la gripe en otoño entre los que no se vacunan. Porque cuidado, que es muy contagiosa y hay que protegerse, ¿pero cómo? Pues como siempre, colocándonos del lado del trabajo y del amor, y también del amor al trabajo.

En algunas estructuras sociales, sobre todo en ambientes laborales, seguramente porque sus miembros no se eligen entre ellos, o familiares, porque la mayoría tampoco, resulta a veces indudable una hostilidad que casi podría palparse en el aire enrarecido que los rodea y que no debe tentarnos respirar. Se trata de utilizar cualquier pretexto para desatar la agresividad estrangulada de tanto tragar palabras por no saber decirlas y que de pronto encuentra justificación en un presunto abuso de otros. Pero la verdad es que se trata de aprender a hablar para poder nombrar aquello que no hay que tragarse porque produce indigestión. Se trata de ocupar la posición del que ama, del amante, del que trabaja, del saludable, porque todo esto también se contagia, depende de cuántos participen en cada bando. Habrá que trabajar para desequilibrar la balanza del otro lado.

Así que, venga, los invito a utilizar cualquier pretexto para neutralizar estas espirales de negatividad de las que ninguno de nosotros está inmunizado. Ya saben, la protección de la gripe hay que renovarla periódicamente, no sobreestimen sus defensas ni subestimen sus posibilidades.

Anuncios

Un pensamiento en “Agresividad colectiva

  1. La agresividad nace como consecuencia de nuestra frustración, por eso es un acto de cobardía: nos enfrentamos de manera hostil al entorno para no luchar con el verdadero responsable de nuestro mal, nosotros mismos. Tal como dices (coincido contigo), en las palabras está la medicina. Pero hay que buscarlas, y no es tan sencillo, pero no hay que parar hasta encontrarlas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s