Manual de Estilo sobre el buen uso de redes sociales en Medicina

imagen5

OMC – ORGANIZACIÓN MÉDICA COLEGIAL DE ESPAÑA – CONSEJO GENERAL DE COLEGIOS OFICIALES DE MÉDICOS DE ESPAÑA

DECÁLOGO

RESPETAR LA CONFIDENCIALIDAD Y EL SECRETO MÉDICOS

  • Si se vierte información sobre un paciente en las redes sociales, es imprescindible asegurarse de que el paciente no es identificable de ninguna manera. Esto incluye no solo los datos e imágenes del propio paciente, sino el riesgo de ser reconocido por asociación con el médico, su centro sanitario, localización, especialidad u otros datos indirectos.
  • Si se menciona la patología o imágenes de un paciente, debe existir un objetivo claro y debería ser siempre en beneficio de ese paciente en particular o de la Medicina académica en general (ya sea por motivos docentes o de intercambio con otros profesionales), evitando particularmente el sensacionalismo y la morbosidad.
  • Es indispensable ejercer la máxima cautela en el uso de aplicaciones de mensajería telefónica en las cuales la seguridad de los datos enviados pueda estar comprometida. Esto conlleva conocer las condiciones de privacidad y uso de estas aplicaciones.
  • Debemos recordar que no es sensato el almacenamiento de información sobre pacientes en teléfonos móviles u ordenadores portátiles, así como de imágenes no encriptadas. Es aconsejable proteger los dispositivos con claves.
  • Es preciso solicitar permiso al paciente antes de hacerle una foto y explicarle en términos que pueda entender cuál es el objetivo de esa fotografía y el uso que le daremos.

EVITAR CONSEJO MÉDICO DIRECTO A PACIENTES VIRTUALES

Cuando al aparecer identificados en las redes sociales como médicos cualquier usuario (conocido o desconocido) nos realiza una consulta on-line, es importante tener en cuenta que:

  • No existe la obligación de atender esa consulta (no es una situación de “buen samaritano”), pero sí que es adecuado y muy deseable redirigirle a una fuente fiable (página web o blog) donde pueda resolver sus dudas o sugerirle que consulte con su propio médico o con un profesional sanitario de referencia.
  • Si el paciente es conocido y resulta apropiado contestar, esa consulta se puede derivar a un mensaje cerrado o a un correo electrónico para garantizar la confidencialidad.
  • Puede ser recomendable aprovechar el poder amplificador de las redes sociales para resolver dudas que puedan ser de interés general y realizar así una labor divulgadora que puede ser muy enriquecedora (salud pública, promoción de hábitos de vida saludables, seguridad del paciente, fotoprotección, etc.) lo que deberá ser cuidadosamente valorado en su caso.
  • Debemos ser especialmente prudentes en el caso de consultas a otros profesionales, en especial cuando estas incluyan fotografías y datos del paciente reconocibles por terceros. En estos casos es aconsejable utilizar vías de comunicación seguras y no públicas.

MANTENER UNA IMAGEN VIRTUAL PROFESIONAL Y ADECUADA

Cuando un profesional elige libremente presentarse en las redes sociales utilizando su título de médico o con uniforme de médico en su avatar, es importante que recuerde que de alguna manera está dando una imagen corporativa respecto a la profesión. Es por lo tanto deseable:

  • Evitar un uso inadecuado e inconveniente de las redes sociales que pueda suponer una merma de la capacidad de representación o en la confianza de nuestra sociedad en sus profesionales médicos. Es aconsejable ajustarse a las expectativas existentes en la sociedad con respecto al ejercicio médico.
  • Evitar, siempre que sea posible, actitudes insensibles, frívolas o poco acordes con unas elementales normas de urbanidad, es decir, educación, cortesía y respeto.
  • No opinar con ligereza respecto a temas médicos, actuar y comportarse con prudencia y valorar siempre el contexto, los interlocutores y el tema abordado, así como las referencias y fuentes utilizadas (en intercambios directos o en blogs, etc.).

EVITAR QUE EL USO DE DISPOSITIVOS TECNOLÓGICOS DESVÍEN NUESTRA ATENCIÓN DURANTE LA CONSULTA DIRECTA CON PACIENTES

  • Evitar interrupciones, particularmente si pueden afectar a la intimidad y confidencialidad de los datos.
  • Evitar realizar intercambios virtuales (uso de redes sociales o aplicaciones de mensajería) que no sean absolutamente imprescindibles para la consulta, y en ese caso solicitar autorización y ser lo más cuidadosos posibles.

MANTENER UNA ACTITUD RESPONSABLE SOBRE LA INFORMACIÓN MÉDICA DIFUNDIDA EN REDES SOCIALES

  • La información médica difundida en redes sociales debe ser comprensible, veraz, ponderada y prudente. La competencia que nos da nuestra formación profesional hace que nuestras opiniones puedan considerarse como referente.
  • La responsabilidad sobre la información médica en redes sociales no se diluye porque el receptor de la misma sea múltiple, simultáneo o desconocido. La po- sibilidad de interacción es además una enorme ventaja
  • La creación y difusión de contenidos de calidad, no siendo una obligación profesional, sí es muy aconsejable (promoción de blogs, páginas webs y foros virtuales).
  • Es altamente deseable estar alerta e interceptar, siempre que sea posible y adecuado, información médica no veraz que pueda alarmar a la población o poner en riesgo su salud.

MANTENER EL RESPETO EN LA INTERACCIÓN CON COMPAÑEROS O EN LOS COMENTARIOS SOBRE ELLOS

  • En caso de discrepancias sobre temas médicos o profesionales, las redes sociales pueden ser un instrumento para el diálogo. En cualquier caso, se deben evitar las descalificaciones y las expresiones peyorativas sobre compañeros y otros profesionales sanitarios.
  • Se debe evitar las alusiones a los ámbitos personales y privados de los otros compañeros.

REALIZAR UN BUEN USO DE LA PUBLICIDAD Y DEL BRANDING MÉDICOS

  • La reputación off-line y on-line es uno de los mayores activos de cualquier médico o institución sanitaria. La promesa de valor de cualquier profesional o institución sanitaria debe respetar la libertad y dignidad de los pacientes y ser justa con su realidad.
  • El prestigio profesional médico es el que fomenta las relaciones de confianza con los pacientes, que puede hacerse más visible a través de la publicidad, el marketing y el branding.
  • La publicidad médica, el marketing sanitario y el branding médicos han de ser siempre objetivos, prudentes y veraces.
  • Para aquellos médicos que escriban sus propios blogs como medios de divulgación de su especialidad, sería deseable que su identidad y credenciales sean claras y visibles.
  • Para médicos con blogs de opinión, sería conveniente señalar explícitamente que las opiniones vertidas son personales y no representan a un colectivo.
  • Las páginas webs y blogs de médicos deberían hacer una mención explícita de patrocinios recibidos y si aparece publicidad, especificar si se avala la misma.
Anuncios

0 pensamientos en “Manual de Estilo sobre el buen uso de redes sociales en Medicina

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s